A
Hay personas que tienen, definitivamente, malas vibras. Me tocó hace pocos días almorzar con varios amigos y, entre ellos, estaba uno con el ceño fruncido y hosco, en ningún momento esbozó una sonrisa ni tuvo un solo gesto de amabilidad, pensé que estaba enojado por algo, pregunté y me dijeron que no, que él era así. Me pregunto ¿ cómo puede ser posible ? ¿ No se habrá dado cuenta que con su forma de ser amarga a los que están a su lado? Compadezco a su señora. Quise compartir esta mala experiencia con ustedes porque creo que la vida buena o mala la hacemos nosotros con nuestra forma de ser y este ejemplo negativo puede servirnos para reflexionar. No, creo que trataré en lo posible de no volver a compartir con este personaje y creo que no peco de agoísta ni de mala persona, creo que debo defender mi forma de ser alegre y optimista, no quiero que venga alguien a deshacer lo que me ha costado tanto formar. Si puedo dar algo de mí, que sea, definitivamente, positivo, así ayudo a quienes me rodean aunque sea con un granito de arena o una pizca de alegría.
Las flores de la fotografía, de algún modo, me alegran luego de ese mal momento que ya, casi, he olvidado.


ACkNvlxfQNZHAugUj