Imágenes de Flickr

Imágenes de Flickr

Imágenes de Flickr

Comentarios recientes

RSS

MALAS VIBRAS

Enviado por Maria Eliana Carrasco Linford el 11/02/2012 a las 08:28 PM

2012_099.jpgA

   Hay personas que tienen, definitivamente, malas vibras. Me tocó hace pocos días almorzar con varios amigos y, entre ellos, estaba uno con el ceño fruncido y hosco, en ningún momento esbozó una sonrisa ni tuvo un solo gesto de amabilidad, pensé que estaba enojado por algo, pregunté y me dijeron que no, que él era así. Me pregunto ¿ cómo puede ser posible ? ¿ No se habrá dado cuenta que con su forma de ser amarga a los que están a su lado?  Compadezco a su señora. Quise compartir esta mala experiencia con ustedes porque creo que la vida buena o mala la hacemos nosotros con nuestra forma de ser y este ejemplo negativo puede servirnos para reflexionar. No, creo que trataré en lo posible de no volver a compartir con este personaje y creo que no peco de agoísta ni de mala persona, creo que debo defender mi forma de ser alegre y optimista, no quiero que venga alguien a deshacer lo que me ha costado tanto formar. Si puedo dar algo de mí, que sea, definitivamente, positivo, así ayudo a quienes me rodean aunque sea con un granito de arena o una pizca de alegría. 

   Las flores de la fotografía, de algún modo, me alegran luego de ese mal momento que ya, casi, he olvidado.

  

Publicidad por Bligoo.com

ACkNvlxfQNZHAugUj

Enviado por Harshit el 22/02/2012 a las 10:55 AM
Harshit
Esa fue exnetamcate la razon por la que renuncie al master que estaba estudiando. Al final mi vida era trabajo, tesis, dormir; no tenia si quiera tiempo para compartir con mi esposa.

UMxtkXbWYRnVfbPtw

Enviado por Christine el 22/02/2012 a las 01:13 PM
Christine
Me augnate las ganas de 2 semana para leer 2 capitulos. Aun asi tengo prisa por el que sigue sigo pensando que deberia ser JB en lugar de Cutty Sark

pensamientos

Enviado por el 04/03/2012 a las 03:18 PM
alberth kuestha mothera

Cuando la muerte venga no estaré para verla

No sentire dolor ní podré temerla

Nada estará ahí

Ní el perfume de las flores y la aromatica hierba

No escuchare más ní las cigarras

Ní las aves mañaneras

Solo las voces del olvido

Y el recuerdo de haber vivido

 

                                   Alberth Kuestha Mothera


un fragneto de mi novela "Sara"

Enviado por el 04/03/2012 a las 03:23 PM
alberth kuestha mothera

                                    Capitulo 1

  “es tal vez por haber obtenido todas las Victorias, que ya no se ama ninguna; y es por haber apurado todas las Derrotas, que no se tiene ya el temor de ellas; Yo, atravesé los mares sin emo­ción; viví, en las ciudades encantadoras, sin sentir su encanto; fui admirado; agasajado; aplaudido; discutido; defendido; y aclamado... y vuelvo fatigado y aturdido, a las playas de mi Soledad, para morir en ellas; ... tanto más feliz, cuanto más solo..."

                                                     Vargas. Vila.

 

¡Cómo tiemblan los recuerdos en las páginas dolientes de este libro!...

                                                                                                                                   Vargas. Vila.

 

La ansiedad con que recorrí estas páginas que reflejaban mi juventud, plena de voluptuosidad y aventuras lleno  mi alma de inquietud y curiosidad, por los acontecimientos relatados, e intuyendo que quizás es la historia de uno de esos  amores tan sentidos y profundos pero igualmente desconocidos, me impele a transcribirlos tal cual se han leído y dejo a posteriores lectores la acción de juzgar estos sucesos, si es, simplemente una exposición de hechos carentes de toda virtud, o lejanos de aquellos principios que  los hipócritas y moralistas juzgarían como acciones perniciosas o degradantes, no es  mi responsabilidad el tomar parte alguna en estos juicios, en lo que a mí concierne simplemente son anecdóticas situaciones amorosas o sentimientos contrariados por aquellas pasiones propias e inherentes a todo individuo.

 De tal manera que dejándome seducir por la idea de que quien ha escrito o relatado los acontecimientos posteriormente descritos, ha sido alguien con habilidad para escribir y la suficiente imaginación, que ha dejado trabajar ininterrumpidamente la fantasía, para crear estos hechos e  historias a partir de un acopio de sensaciones y emociones sentidas, y quizás hubiera participado directa o indirectamente  en los  mismos así  que abandonándose en esta vorágine encuentra a estos personajes y ha compartido su destino.

Mas que una historia me parece un diario profuso y extenso.

      Permítaseme entonces ser el narrador que empieza a narrar y nunca se me confunda como el autor de estas tristes y picantes historias que caen algunas en la irrelevante y cruda descripción de  sucesos amorosos y sensuales sin perjuicio de enfrentar el sexo sin tapujos e indiscreciones.

       Tal parece que la idea del personaje central de esta historia es huir de sí mismo y de las circunstancias, que habiéndole otorgado la posibilidad de la ensoñación romántica y placentera, con el tiempo le cobró sus excesos, y ante la soledad del espacio infinito se lleno de consecuencias desagradables, que conllevan a la reflexión para eludir la vida, sin perjuicio del valor individual, para rebelarse a los hechos, entendiendo que de la vida se huye viviéndola.

         Así que no pretendiendo exhibir la aureola de ella, de manera esplendorosa y rimbombante, amén de que la sola circunstancia de vivir la vida no sea más nada en sí misma que una causalidad, para ser en sí no algo fantástico sino más pueril…, más humano, deja, que las horas y los días se acerquen a su final ya escrito.

         Verdad es, que en algunos pasajes sentí algo de compasión por mi “amigo”  por decirlo así, que me impelía al sentimiento piadoso, que elude el compromiso de compartir el sufrimiento y el dolor ajeno. Mas la curiosidad y esa morbosa, humana predisposición de enterarnos del chisme y la forma de las desgracias sentimentales que no nos atañen, me convirtió en asiduo lector página a página del consecuente relato…,

         En lo que a mí concierne, percibo que mi amigo únicamente se dedicaba a pensar y pensar, sin fin, sin concluir…, pensar y pensar eternamente como el coloso de Rodas en un estático silencio del pensamiento, tal vez queriendo descifrar el amor y sus misterios, para entender la volatilidad de los sentimientos, causa de los momentos infieles, sin entender que el tiempo tiene su tiempo en el fue…, que finaliza el querer en ese “ya no” que es el final de todo sentimiento.

Si el amor como el viento cambia su curso y no nos avisa, y a todos nos toca, ¿para qué exhibir tantos pesares?

        Así que evocaré en silencio este relato.

      

 Déjame vivir mi vida…,

 

A lo lejos el tañar de las campanas con su música de hierro me quería despertar, de mi letargo, y con pereza me dirigí a la terraza para contemplar las casas blancas rodeadas de almendros y platanales, que se mecían besando a los vientos producidos por las brisas del Magdalena con sus aguas de barro, y sus enormes peces, encontrándome con el vaho caluroso que la brisa me traía presagiando los días aquellos de tardes soleadas música y aguardiente.

Entonces cerré los ojos para recordar el porqué de esta evocación y que había ido a buscar allí para encontrarme con los recuerdos.

        Y la sombra de Sara emergía frente a mí, de la oscuridad del tiempo que todo lo trastorna, lo quita y lo arrebata, ya el él último de los hijos se había ido, y esta soledad esposa del silencio, cubría mi vida como cubre la noche el manto oscuro.

        Encarcelado en la prisión de mi existencia en la cárcel en que he convertido a mi vida, dentro de ella, solo subsistiendo y tratando de sobrevivir para enfrentar mis actos, sin llegar a conclusión alguna y muy lejos de satisfacer las inquietudes de mi alma en pena, con la única idea del suicidio fija en mi mente, busco del porvenir y del azar la suerte de encontrarme para definir el sentido de la vida que pueda percibir, llenándome de sensaciones tales que aclarando mis ideas me permitan rebelarme y cometer algún acto de sabotaje contra esta sumisión del sentimiento, patética y desesperante como una señal de que sí existo y puedo llegar a vivir, pese a la soledad en que he convertido mi presencia

       O es que el amor traspasa los umbrales de la muerte, o es esta exaltación de mi enfebrecida pasión que enloqueciendo mis sentidos, me tiene al borde del desquiciamiento total, con la única conclusión real de que debo de estar loco, al no encontrar otra forma de vivir mi soledad más que recordando y clamando su apariencia, y así obsesionadamente viviendo en los recuerdos, que son como gotitas de lluvia en el árido desierto de mi alma que aun después de muerta, desaparecidos todos estos amores, del abismo de mis sentimientos, de entre todas estas memorias su imagen emerge, una y otra vez en mis sueños, pausando mi descanso, y de hecho sufriendo por la ausencia de ella, sin entender la esencia de ese  recuerdo, que esclaviza mis momentos vitales, obligándome a pensar tan solo en escribir letra a letra palabra tras palabra, pagina a pagina los recuerdos y así  hilvanar con cada silaba las oraciones de las evocaciones de aquellos minutos tan vivos, ahora, en la senectud de mi vida como si nunca se hubiese ido el ayer de esos lejanos días pues así de intensa fue, esta pasión sentida de un sentimiento rayano en la locura, que me hizo ver entre todos mis amores en ella mi sueño, no la realidad de su vida, que me hace buscar en el brillo de las estrellas y los luceros su mirada apasionada y cálida que emanaba del fondo de sus ojos esmeralda en ese brillo verde intenso de su mirar de hembra lujuriosa, deseosa siempre de ser gozada muy apasionadamente.

         Como mirar su recuerdo impregnado con el sabor de la realidad, y no con mi sueño mortal, dejándome seducir por mi espíritu poético que pretendidamente quiere alejarme de la realidad de mi vida y confundirme en el placer estético del espíritu, que no permite el separar perfectamente la realidad de la poesía, para que siga ella apareciendo en mi vida, trayendo consigo todos esos momentos del placer lejano y así  confundida en mis emociones no me permite poseer mujer alguna sin que no busque entre sus piernas su huella y no pueda besar ansiosamente otra boca sin recordar sus besos y su lengua pegajosa,  confundiendo en una evocación de fantasía cada huella de placer o cada recuerdo de su vida, impidiendo con su fantasmal y etérea presencia el que pueda disfrutar de hembra alguna sin que no aparezca siempre  con su silenciosa forma para que me sean extrañas cada caricia y cada ardiente palabra en estos ardorosos y placenteros momentos.


El Texto

Enviado por el 22/03/2012 a las 06:57 PM
Maria Eliana Carrasco Linford

Estimado Alberth: me gusta como escribes y describes, se nota que tienes oficio. ¿ De dónde eres? Me pareció interesante el primer capítulo de tu libro Sara. Felicitaciones. Maria Eliana.


Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS