
Un señor salió a pasear por los cerros de Quintay, en el verano, y sin darse cuenta se fue internando en los bosques y perdió el rumbo. Felizmente andaba con un celular y alcanzó a llamar diciendo que estaba perdido, de ahí el celular no funcionó más. Rápidamente se alertó a Carabineros y a Bomberos y salieron en su búsqueda. Lo encontraron entrada la noche y un poco deshidratado y, se me ocurre, que con bastante pánico. No es agradable perderse, el ideal es tomar las medidas adecuadas y no arriesgarse. Creo que, como todo en la vida, también las decisiones que tomamos en forma apresurada puede llevarnos a "perder" el rumbo. Calma y buen criterio son entonces las bases para un paseo agradable con un final feliz.
Cariños de Maria Eliana.


QUE SUSTO!!!
cuidado mamá con los paseos...