
Siempre pensamos que el Otoño es símbolo de tristeza, sin embargo creo que también es belleza y augurio de días mejores. Las hojas que se secan, mueren y caen nos están anunciando que vienen brotes nuevos, con más fuerza, más color y alegría. La fotografía que muestro hoy es un ejemplo de ello: allí estarán, frente a esa mesa muchas personas alegres y amables que compartirán en torno a un buen vaso de vino o una fresca bebida helada, porque el verano volverá ainstalarse en este lugar y en nuestros corazones y nos dará una oportunidad más de compartir lo bueno que tenemos dentro. Por eso observo con agrado esta imagen. Las cosas en esta vida, si las miramos con optimismo, nos cambian la forma de observar y de sentirnos.
Cariños. Maria Eliana.


Otoñales
pensamientos sobre la nostalgia de la estación, que sin embargo como dicen aquellas letras, no es sino el cambio hacia una nueva vida, el ciclo largo de la existencia.